“World Through My Eyes” es el cuarto disco de estudio de RPWL y aunque la banda liderada por Yogi Lang sigue sonando progresivamente rebuscada, este es de largo, el trabajo más accesible, no por que hayan optado por estribillos, melodías sencillas o temas de fórmula radiofónica, sino porque dentro de la complejidad de todas sus composiciones, RPWL han logrado algo realmente difícil: que entren a la primera.
Normalmente el principal handicap de los discos de rock progresivo es su densidad, la cual imposibilita que mucha gente aperciba la esencia musical de ese tipo de discos, no obstante. Es más, incluso los fans del progresivo necesitan varias escuchas para descifrar la totalidad del contenido de sus discos preferidos para finalmente llegar a captar su esencia. Eso no sucede con “World Through My Eyes”. El disco, formado por 10 temas, la mayor parte de ellos por encima de los 7 minutos, tiene la capacidad de atraparte tras la primera escucha. ¿Por qué? Pues tal vez sea por la ambientación chill que le dan los teclados sosegados que aparecen durante todo el disco, el omnipresente shitar que convierte cualquier melodía en algo casi espiritual, la elegancia de su lírica, la omisión de cualquier estridencia… definitivamente, son muchos los aspectos que convierten “World Through My Eyes” en un disco escuchable sin renunciar lo más mínimo a las canciones largas, estructuras laberínticas y el virtuosismo.
Hablar de RPWL es hablar también de las influencias liverpoolienses de Pink Floyd. La maestría, tecnicismo y originalidad son santo y seña de RPWL, pero el espectro musical de RPWL y de “World Through My Eyes” por extensión, está ampliamente impregnado por la banda de Gilmour. Muchos son los matices que obligan a mencionar a la segunda banda de rock más famosa de Liverpool, como podrían ser los continuos pasajes formados por guitarras sleazy, la percusión contundente, la estructura de temas como el excelente “Sleep” o “Everything Was Not Enough”… Pero quien quiera ver en RPWL una burda imitación o los nuevos Pink Floyd, se equivoca. Las perspectivas musicales de RPWL, sobretodo en este nuevo disco, son mucho más amplias.
Si algo resulta muy difícil es destacar algún tema del disco, ya que los 10 son impresionantes. Algunos como el ya mencionado “Sleep” resultan hipnotizantes gracias a su percusión y su fondo recargado a la par que subliminal. Es como si el disco en sí, hubiese sido concebido como una obra espiritual, ya que a través de reflexiones sobre la soledad, los sueños, la naturaleza, la vida… el grupo incita a encontrarse a uno mismo, y nada mejor que su música para ello. Precisamente, la mayor virtud de “World Through My Eyes” es que puedes pararte a escuchar, analizando el sin fin de elementos destacables que lo forman, o bien dejarlo sonar de fondo, permitiendo que sus melodías acompasadas y etéreas te envuelvan y te aíslen de cualquier realidad. Canciones como “Wasted Land” o la ya comentada “Everything Was Not Enough” dan ese toque triste y melancólico al disco, para posteriormente sumergirte en el yo más profundo gracias a temas como “3 Lights” o especialmente “World Through My Eyes” que da nombre al disco. Estos dos temas, especialmente “World Through My Eyes”, de más de 10 minutos de duración y con una elevada carga de música oriental mantra, así como de unos interesantes efectos electrónicos de fondo, ofrecen una visión musical que rara vez se puede apreciar.
Pero no todo es espiritualidad, ambientes envolventes y ritmos chill, ya que en “World Through My Eyes” también hay sitio para las buenas guitarras, muy buenas guitarras. Los solos y los punteos imposibles aparecen con frecuencia en medio de las canciones, siempre en el momento adecuado, destacando el que encontramos en “Start The Fire”, “Roses” o “Bound To Reach The End”, estando este último cargado de emotividad, muy en la onda de los grandes solos de las mejores baladas heavy.
En definitiva, “World Through My Eyes” es un disco imperdible, del que todo el mundo debería poder extraer algo positivo. El mejor rock sinfónico sin la necesidad de perderse en piezas extremadamente densas. De lo mejor que seguramente saldrá a la venta este año.
Lo Mejor: La espiritualidad etérea que emana el CD. Virtuoso, original y complejo sin renunciar a calar hondo tras la primera escucha.
Lo Peor: Que te aburran los temas largos o los discos ambientales.
|
| Zona-Zero |
Miembros |
| 91 |
87 |
| Estadísticas |
|
| 1 |   | | 2 |   | | 3 |   | | 4 |   | | 5 |   | | 6 |   | | 7 |    | | 8 |    | | 9 |    | | 10 |    | | Total Votos: 11 | |
|