Por tradición (y en mi opinión, también por lógica), nuestra sociedad tiende a relacionar a un padre con su hijo y viceversa. Si uno ve a un niño mal educado, revoltoso, desordenado, rebelde, faltón, etc; existe la tendencia a pensar: “así deben ser sus padres”. Lo mismo sucede en el caso contrario, pues si un hijo es modélico, aplicado, educado y respetuoso, la gente tiende a alabar la labor de sus progenitores en la ardua labor de la crianza.
Recién finalizado el primer lustro de este siglo XXI, se cumplen aproximadamente 10 años del nacimiento de un estilo, un hijo musical llamado death metal melódico o como se le conoce comercialmente: sonido Goteborg. ¿Qué se puede decir de este “niño”? Pues que es un crío magnífico, que progresa adecuadamente y que tiene las capacidades perfectamente desarrolladas para su edad y lo que es mejor, su potencial parece predecirle un futuro mejor. A la vista está que grupos como In Flames, Soilwork, Darkane, Insomnium o Arch Enemy, avanzan día a día hacia un público mayor sin dejar de lado su intensa y oscura propuesta musical. Por lo tanto, si resulta tan obvio que el sonido Goteborg es un buen hijo, hay que felicitar a su padre, un grupo sueco que lleva ya 16 años luchando sobre los escenarios por sacar adelante a su vástago: Dark Tranquillity.
Mucho ha llovido desde la publicación de ese pedazo de disco llamado “Skydancer” (precedido de dos destacables Ep’s como fueron “A Moonclad Reflection” y “Trail of Life Decayed”). La banda ha crecido enormemente y con ellos, el número de seguidores y de bandas de calidad que les siguen cual modelo paterno.
Hace no mucho, entrevistaba a la banda y la conversación giró alrededor de la evolución del grupo, pues aunque conscientes de lo que han creado, no quieren encasillarse en patrones ya establecidos. ¡Y vamos si lo han logrado! Su extensa discografía, aunque unida por las directrices básicas del sonido Goteborg, presenta una constante evolución, una progresión que no entiende de fronteras ni estilos. Así podemos pasar del sonido más extremo y death puro de sus primeros trabajos hasta el metal melódico de “Character”, su recién publicado último disco, sino olvidarnos de los toques más góticos de “Haven” (en mi opinión su obra maestra) y el acercamiento al death progresivo en “The Mind’s I”. En otras palabras y recuperando la ilustración del niño, si para que un crío crezca saludablemente tienen que empezar tomando alimentos líquidos, pasar a sólidos triturados, sólidos ligeros y finalmente alimento puro y duro, bien se puede decir que disco a disco, Dark Tranquillity ha sabido “comer” lo que le tocaba comer, y así lograr convertirse en una de las bandas europeas de metal más grandes, fuertes y saludables.
Pero dejemos ya de alabar su carrera y progresión, pues ya tenemos entre manos su esperadísimo nuevo disco de estudio: “Character”. Lo primero que llama la atención del nuevo trabajo de los suecos es la facilidad con la que se asimila, gracias a varios elementos. El primero podría ser la velocidad de todos los temas y lo apocalíptico y épico de sus estructuras, las cuales aportan un toque especial al disco que sin lugar a dudas agradecerán no solo los fans del sonido Goteborg, sino seguidores de géneros como el heavy, el power, el black o es thrash. Una segunda pauta a observar es la poderosa y desgarradora voz que utiliza Mikael Stanne, que no rebaja la intensidad de su registro en ningún momento del disco, tan siquiera en los fragmentos más melódicos (de los que a continuación hablaremos), logrando algo que parece casi imposible: que no suene aburrido o repetitivo.
Ahora sí, hablemos de ese “polémico” lado melódico de la banda. Aunque la potencia característica del grupo no desaparece en ningún momento, las guitarras de Niklas Sundin y Martin Henriksson prestan sus servicios con mayor frecuencia a compases suaves, de tonalidad media, que rompen con la agresividad del cuerpo central de las canciones. Además, Dark Tranquillity aprovechan esta nueva faceta para introducir elementos industriales y electrónicos que dotan de una nueva visión a su sonido, gracias al buen trabajo realizado por Martin Brandstrom a los teclados y programaciones.
Las canciones del disco mantienen en conjunto un nivel muy alto, desde el inicio demoledor de “The New Build” y “Through Smudged Lenses” (cuidado con el headbanging, porque la velocidad de la batería y las guitarras de estos dos temas pueden causar tortícolis en más de uno) hasta el final mucho más elegante y preciosista de “My Negation”, en el cual conviven en perfecta armonía los riffs más brutales con unos atmosféricos y bellísimos pasajes de piano. 48 minutos del mejor metal, el cual queda comprimido en cápsulas sónicas tan impactantes como “Lost To Apathy” (primer single del disco), “The Endless Feed” o “Dry Run”.
Líricamente, “Character” sigue la tendencia marcada por los últimos trabajos de Dark Tranquillity, es decir, abandonan la temática puramente death para centrarse en temas más propios del ego interior, la metafísica y el oscuro existencialismo, lo cual se adapta, cual guante de seda, a la silueta musical que a lo largo de 11 temas nos presenta “Character”.
Tal vez “Character” no llegue al nivel de sorpresa e impacto de “Heaven”, pero musicalmente estamos ante el disco más equilibrado de Dark Tranquillity. Técnica y complejidad pero sin pasarse, todo dispuesto para que los metaleros más experimentados puedan compartir sonido con los recién iniciados. En resumen, una inmejorable forma de abrir el curso metálico 2005. Ya veremos si la prole de Dark Tranquillity es capaz de usurpar su trono. De momento, “Character” se lo pone muy difícil.
Lo Mejor: Un disco de metal accesible que combina perfectamente potencia y melodía.
Lo Peor: No sorprende tanto como Haven
|
| Zona-Zero |
Miembros |
| 90 |
86 |
| Estadísticas |
|
| 1 |   | | 2 |   | | 3 |   | | 4 |   | | 5 |   | | 6 |   | | 7 |    | | 8 |    | | 9 |    | | 10 |    | | Total Votos: 21 | |
|