El recién publicado nuevo disco de estudio de After Forver, “Invisible Circles”, podría ser considerado como una reválida. Muchos aseguraban que la banda no aguantaría la presión que supone haber pasado del día a la noche de una banda desconocida a uno de los pilares del nuevo metal europeo y con este trabajo se dejaría llevar por el lado más poppie del sonido gótico. Pero la banda holandesa liderada por la superviva Floor Jansen, tiene muy claras sus ideas. Primero lanzaron un mini cd llamado “Exordium” que les allanó mucho el camino recibiendo inmejorables críticas. Después llegó el momento decisivo: la presentación de “Invisible Circles”. Al ver aparecer a la banda “disfrazada” con peculiares uniformes de color cian y negro, muchos se asustaron. ¿Se habrían convertido Alter Forever en un circo? La respuesta se aclaró cuando empezó a sonar “Invisible Circles”. La imagen no importaba. El que la banda hubiese pasado del total anonimato al mainstream metalero tampoco. Alter Forever habían vuelto por todo lo alto, cambiando lo justo y en todo momento para mejor. Por fin el disco está en todas las tiendas de nuestro país, así que desde Rock Sound Zona-Zero vamos a aprovechar para destriparlo un poco.
Siempre que una banda logra unas ventas importantes con un disco, recibe como “premio” una mejor producción en su siguiente trabajo, y en esta ocasión no iba a ser diferente. “Invisible Circles” cuenta con un apartado técnico brillante, una calidad de sonido de muchos quilates y una amalgama de efectos, orquestaciones e instrumentos digna de mención, hecho que da fuerza, variedad y grandiosidad a cada uno de los cortes que poco a poco van dibujando este álbum conceptual, de temática muy personal e intrínseca, que a bien seguro no dejará indiferente a nadie.
A parte del aspecto técnico, cuando uno escucha un disco de metal gótico melódico (o dark melodic metal como se define la banda en la contraportada del cd) con cantante de entonación operística, lo primero que hace es fijarse en la voz del cantante. En After Forever la voz cantante la lleva Floor Jansen, una chica roquera donde las haya, que gracias a su chorro de voz se ha ganado un lugar entre las grandes musas del metal. No solo es capaz de manejar tonos operísticos con asombrosa facilidad, sino que tiene una habilidad innata para la canción ligera en tono rock. Su voz transmite fuerza y dinamismo, y eso sumado a la potencia de los riffs de guitarra de Sander Gommans y Bas Maas, tiene como resultado canciones con un sonido deslumbrante y una personalidad magna.
“Invisible Cricles” es un disco mucho más pulido y trabajado que cualquier obra anterior de After Forever, colocándose a la altura de clásicos del metal melódico como el “Century Child” de Nightwish o el “Always” de The Gathering”. El escuchar de tirón los 12 temas que forma el disco se convierte en un verdadero placer. Para nada se trata de un trabajo pesado o con altibajos. Aquí está todo en su sitio, perfectamente ordenado y encajado de modo que el oyente pueda convertir los 58 minutos de música que incluye el disco en 58 minutos de catarsis cultural y personal.
En el párrafo anterior mencioné que el disco estaba a la altura de las grandes obras del metal melódico, pero para que esto sea así, debe contener grandes temas. Evidentemente, “Invisible Circles” cuenta con esas piezas destinadas a perdurar en la memoria de los seguidores del género. Buena muestra de ello son “Beautiful Emptiness”, una preciosa mezcla de intensidad guitarrera y tristeza melódica acompañada en todo momento por unos potentes arreglos clásicos y aderezados con los fulminantes alaridos de Sander Gommans, “Sins Of Idealism”, una tremebunda dosis de dolor y rabia expresadas como nunca por la voz de Floor (ese inicio con “Hello mother, hello father…” tiene garantizado su éxito como himno) o “Eccentric”, un preciosista corte en el que la voz de alto registro por parte de Floor Jansen más los delicados acordes de piano de Lando Van Gils provocarán más de una lágrima en todos aquellos que sean capaces de llevar la canción hacia un plano superior al musical. El haber destacado tres temas no quita ni mucho menos que el resto del álbum no sea soberbio. Para dar fe de ello, nos encontramos con la apocalíptica “Blind Pain”, la veloz “Victim Of Choices” o la oscura y explosiva “Between Love And Fire”.
¿Qué más se puede decir de esta maravilla? Tal vez que en “Invisible Circles” vamos a darnos de bruces con un sonido íntegro pero abierto a un público más amplio, y es que no solo los metaleros de pro se merecen disfrutar de obras de arte como esta.
Lo Mejor: El sonido apoteósico del disco. Se trata de un trabajo consistente, técnico, entretenido y catártico.
Lo Peor: No tiene mucho que ver con la música, pero es que lo de los uniformes en negro y cian queda un poco cutre.
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Miembros |
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82 |
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