Aún habiendo sido la salida del último disco de Porcupine Tree “Fear of a Blank Planet” hará muy poco, banda que ha llevado a ser reconocido a su principal compositor Steven Wilson, éste se junta con Aviv Geffen , joven compositor israelí, para dar forma otra vez a Blackfield. En este último recae gran parte de la composición de este álbum II”, con lo que hay que destacarlo, no vaya a darse por entendido que este es “otro más” de los proyectos de Wilson, y su otra parte no tenga el reconocimiento debido. Creo afirmar acertadamente que Blackfield y Porcupine Tree tienen puntos de partida distantes e incluso divergentes. Aunque ambos grupos gusten de lo progresivo en mayor o menor grado, este último respecta las estructuras de canción convencionales en muchas ocasiones, sin dejar de lado que Porcupine Tree mira más hacia los extremos, y Blackfield tiene gusto a pop y banda sonora principalmente.
“Once” es una descarga de adrenalina; “1,000 people” es una canción trágica y huidiza; “Miss U” parece salida de los Beatles; “Christenings” tiene salida al mar de cantautores con melodías; “This Killer” se pausa, su estrofa tiene fuerza gravitatoria, pese a ser ligera su escucha; “Epidemic”, cuando se percibe más la mano del Wilson de Porcupine Tree, “My Gift of Silence” tiene un espacio abierto, un horizonte, y la facilidad para la melodía prolongada: “Some Day”, se vuelve cara si, íntima, oscura, en principio, para tener luz al final del túnel de Sabato; “Where is my love?”, hace una pregunta que por tonta que pueda parecer, es abierta a la interpretación de todos los sujetos que conformamos este colectivo: humanidad, que llamaron, han llamado y llamamos, y por ello podremos responder, de alguna u otra forma; finaliza este mundo de Aviv y Steve con “End of the World”: ¿catastrofista? No, descuiden, no, es nuestro temor el que impide concebirlo, pero se repite todos los días, el fin de un mundo o millones.
Blackfield tienen esa ligereza y espacialidad, características de un grupo que bebe de fuentes que los puede emparentar tanto con Radiohead como Beatles. Una distancia considerable y destacable para un dúo de pop rock progresivo recomendable, aunque esta obra no llegue a ser un sumum de sensaciones inolvidables, sino esa banda sonora que te acompaña relajado, felizmente, sin ataduras.
Lo Mejor: Un disco para escuchar y relajarte. Pese a ser muy cuidada su producción, no cae en barroquismos.
Lo Peor: ¿Perdurará en el tiempo este grupo? ¿O quedará como el proyecto paralelo de Steve Wilson? Sería una pena.
|
| Zona-Zero |
Miembros |
| 78 |
86 |
| Estadísticas |
|
| 1 |   | | 2 |   | | 3 |   | | 4 |   | | 5 |   | | 6 |   | | 7 |    | | 8 |    | | 9 |    | | 10 |    | | Total Votos: 10 | |
|